sábado, abril 08, 2006

La semana santa de Sevilla


El espíritu sevillano quedó congelado en la época barroca cuando la ciudad dejó de ser la capital económica del imperio español. Venida a menos, la ciudad comenzó a vivir mirando hacia atrás y hacia adentro en lugar de mirar hacia adelante y hacia fuera, convirtiéndose en el lugar más ridículamente chauvinista del mundo. Y así pasaron los siglos mientras la ciudad (y buena parte de España, pero aquí más) permanecía ajena a cualquier corriente de pensamiento o artística venida de fuera. Mientras el mundo tomaba la forma actual de la mano de la ilustración, la revolución industrial, el modernismo, el impresionismo, el racionalismo, etc etc, en Sevilla el arte quedaba reducido a las tallas barrocas, y el pensamiento, a la vacía nada.

Erigiéndose en elegidos de Dios, la oligarquía de terratenientes y los curas al servicio de estos se encargaron de mantener el país, y Sevilla en particular más que ningún sitio, en la más absoluta ignorancia, para dominar a las gentes y mantenerlas en la esclavitud. Y qué mejor forma de llenar las vacías vidas de los miserables que llenarlas de ritos absurdos y alienantes. Más que nunca, las deidades fueron bajadas del cielo, y convertidas en tallas de madera, ofrecidas al populacho para que practicaran la idolatría y hacerles muy presente su pequeñez e insignificancia. La semana santa es la apoteosis anual de esta infamia. Cada año estas deidades circulan por las calles en medio de gran ceremonial e injustificado respeto, para seguir convenciendo a los miserables de que la vía de la trascendencia pasa por el sufrimiento, y por tanto ellos, que son los que más sufren, serán los primeros en trascender al reino de los cielos.

6 Comments:

At domingo, 09 abril, 2006, Anonymous Cofrade said...

La semana santa de Sevilla es una de las vergüenzas de este país. Pero como lo son los Sanfermines, las Fallas, etc. Son celebraciones que por lo visto ahora hay que reivindicar para reafirmarnos en nuestra "identidad". Los poderes públicos se afanan a ello.
Yo creo que con estas celebraciones primitivas lo que reafirmamos es nuestra mediocridad.

Para los que puedan saltarme al cuello, diré que no me parecen mal estas fiestas en su origen. Pero se ha llegado a un nivel de manipulación, ridiculez y estupidez en ellas, que me producen vergüenza, ¿qué quereís que os diga?

La semana santa tiene de santa lo que yo de monaguillo. Es una exibición de cuatro espabilados para miles de ignorantes. ¡Viva la idolatría!, venga, venga partíos el pecho por tocar ese trozo de madera, caminad descalzos, que ireis al cielo (como en el rocío, otra que tal). Luego, cuando veais un moro lo apedreais si hace falta, al pobre que está pidiendo en la esquina ni buenas tardes. Da igual, habeis ganado el cielo.

Los sanfermines. ¡La institucionalización de la borrachera! Bebed, bebed, malditos. Que guais que somos, que machos.

La fallas. O como quemar estúpidamente miles de euros y como desperdiciar miles de horas de trabajo en una fiesta de locos ensordecidos y borrachos de pólvora.

Repito, en su origen estas celebraciones podían ser auténticas y estar medio bien. Ahora son una payasada. Vamos yo sé muy bien a donde no ir por semana santa, por San José, por san Fermín, etc.

 
At miércoles, 12 abril, 2006, Anonymous CalheR said...

No puedo estar más de acuerdo con tu post. Extraordinaria forma de expresarlo.

Un saludo.

 
At miércoles, 26 abril, 2006, Blogger Bits RojiVerdes said...

vengo ahora mismo de Sevilla, tienen colapsada la ciudad un mogollón de pseudoseñoritos en carruaje paseando por el centro de la ciudad para llegar a la feria como dios manda exhibiendo su tronío ante el populacho que va en atestados autobuses, simplemente patético

 
At viernes, 28 abril, 2006, Anonymous Anónimo said...

Mi familia es sevillana (yo soy charnego). Es una pena lo que pasa en esa ciudad en el mes de Abril. Primero la Semana Santa y luego la Feria, casi sin respirar. Terrible la vergüénza ajena que me produce lo que ocurre en la que había sido capital cultural de España años ha.

Pero es más terrible lo que me ocurre a mí. Resulta que amo el flamenco (el jondo, no el flamenquillo o "nuevo flamenco" o flamenco fusión o como quieran llamar a eso que cantan los que no dan para más). Amo la cultura andaluza (la auténtica, la de Machado (hijo de uno de los más grandes florcloristas flamencos, Demófilo), la de Lorca (promotor del primer festival flamenco junto con Falla), la de las casas blancas de Juan Ramón Jiménez, la de los gitanos, el botijo, los patios, las flores, las penas, las viejas de negro, etc.

Está claro que el tiempo pasa y todo cambia, afortunadamente. No pretendo que Andalucía regrese al siglo pasado, pero bueno cada vez cuesta más encontrar un andaluz auténtico.

Me río yo del andalucismo de fachada patriotera que le achacaban al régimen de Franco. Ahora sí que existe un andalucismo y flamenquismo de opereta potenciado con esta prostitución de la semana santa, la feria, el rocío, etc.
La horterez más hortera de este país presume de ir a estos bodríos de celebraciones, presume de bailar sevillanas (el palo más simple y tontuno del flamenco), finge un deje andaluz al hablar etc.

Andaluces, ¡levantaos contra esta manipulación que os transforma en
el hazmerreir de esta tierra! No le sigais el juego a este peste de nuevos y viejos señoritos, porque vosotros sois más grandes que ellos y no deberíais permitir que ensucien vuestras fiestas, que un día fueron sanas pero hoy huelen.

 
At domingo, 30 abril, 2006, Anonymous Anónimo said...

Solo puedo decir una cosa: ¡Menudo negocio!.
Todas esas fiestas son el negocio de algunos: los bares, restaurantes, hoteles, taxis, agencias de viajes..... menuda cadena de beneficiados. Los que no ganan dinero en esas fiestas, tienen que sufrir a los borrachos, los altos precios y todos los sinsabores de vivir en una especie de Disneylandia alcoholizada que es en lo que se está convirtiendo España, un destino turístico para alcohólicos de fin de semana, un país de mierda. Vivo en Barcelona y esto cada vez está mas lleno de guiris borrachos. A ver si el gobierno tiene huevos de hacer con el alcohol lo que ha hecho con el tabaco y ponerlo por las nubes. Que se vayan a vomitar a su puta casa.

 
At miércoles, 27 agosto, 2008, Blogger ¡ PAPASKINEL !!! said...

Hurgadme con vuesa yema pecadora en caso de que os urja rellenar con cultivados despropósitos esa masa encefálica que usáis de cofia, compinche. Amén.

http://hastalosblogones.blogspot.com

 

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